Y su gerente le dijo... "No traigas problemas, trae soluciones".

Este tipo de frases ocurren, mayoritariamente, en contextos en los que se privilegian las relaciones jerárquicas, donde los gerentes tienen reportes directos y se gestiona por comando y control. Estas características ya dotan de negatividad, desde mi punto de vista, a este tipo de frases. Pero no por esto vamos a darle la espalda. Yo creo que algo positivo busca, aunque no de la mejor manera.

Con esta frase, y desde las buenas intenciones, se pretende lograr contextos en donde las personas no solo comuniquen problemas, sino que también se esfuercen por encontrar soluciones y busquen de manera anticipada diferentes alternativas de resolución.

Hasta aquí muy lindo, el inconveniente es que en la mayor parte de mis experiencias encontrándome con estas frases, la intencionalidad con la que se utilizaba era otra. Se buscaba preservar el espacio de confort 1) responsabilizando a otros de encontrar soluciones a los problemas y 2) manteniéndose alejado de los problemas.

Responsabilizar a otros

La excusa más usual para evitar enfrentarnos al hecho de que estamos eludiendo una responsabilidad y trasladándosela al otro es la famosa delegación. Es decir, no me estoy sacando el problema de encima, sino que lo estoy delegando. Si... claro.

La delegación también conlleva una responsabilidad y hay diferentes modelos de delegación. Pero decirle a alguien "no vengas con problemas, venme con soluciones" está bien alejado de cualquier modelo de delegación.

Un modelo de delegación que a mi me gusta mucho está basado en el modelo de Liberación Gradual utilizado en la enseñanza. Bajo este esquema, la delegación de una tarea no es un acto determinado sino un proceso en el tiempo. Con más o menos pasos, si yo quisiera delegar algo en alguien, sería una secuencia parecida a esto:

  1. Tú ves cómo yo lo hago
  2. Tú me asistes, lo haces conmigo
  3. Yo te asisto, lo hago contigo
  4. Yo veo cómo tú lo haces (y te doy feedback)
  5. Tú ves cómo tú lo haces (y yo te ayudo a verlo, no a hacerlo)

Por lo tanto, una frase descolgada del estilo "venme con soluciones, no con problemas" sin un proceso gradual de formación y delegación, para mi, es quitarse la responsabilidad de encima.

Alejarme de los problemas

Hay una anécdota en la argentina conocida como "El diario de Yrigoyen" que aún hoy en día se debate si es leyenda o realidad. El cuento viene así:

Allá por 1930, estando Hipólito Yrigoyen (1852-1933) al frente del poder ejecutivo nacional por segunda vez, ya maltrecho de salud y entrado en años, las cosas a su gobierno no le iban del todo bien. Ante tal situación, sus asesores más directos, con el objetivo de no preocupar al mandatario, hicieron imprimir un diario especial para el Presidente de la Nación. El mismo contenía una imagen de la Argentina que poco y nada tenía que ver con la realidad. Así, al cabo de su lectura cotidiana, Yrigoyen comenzaba su día sin mayores preocupaciones.

Similar al efecto del Diario de Yrigoyen, el gerente que no quiere enterarse de los problemas por los que está pasando su área o equipo va a preferir enterarse solo de las soluciones. De esa manera preserva su estado de confort y tranquilidad, sin sobresaltos ni preocupaciones.

Pero ¿qué sucede con los problemas a los cuales las personas no encuentran soluciones? ¿qué sucede si la solución a un problema es demasiado compleja para ser resuelta por una única persona? ¿qué sucede si la solución a un problema involucra acciones de personas fuera del área o del equipo? ¿qué sucede si una solución requiere de apoyo político dentro de una organización? lo que sucede en estos casos es que al no poder llevar adelante la solución, el problema nunca se transparenta, muchas veces hasta que es demasiado tarde. En muchos de estos casos, quien hasta ahora decía "no traigas problemas, trae soluciones", ahora pasa a expresar su preocupación de que "aquí nunca me entero de los problemas".

Un arma de doble filo

Esta frase es, definitivamente, un arma de doble filo. Las Metodologías Agiles fomentan ambientes de trabajo con visibilidad y transparencia, principalmente con respecto a los impedimentos con los que nos estamos topando. Por esto quisiera instar a los gerentes a dejar de pedir SOLO soluciones y a enterarse un poco más de los problemas. A no evitarlos y a emplear algún modelo probado de delegación, cualquiera que aquel sea, pero que esté lejos de la frase "no traigas problemas, trae soluciones".

Hasta la próxima,
Martín.

Fotografía: Targets by Hans Splinter @ Flickr Creative Commons Licence.


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