Hace ya un tiempo que vengo inquietándome por dejar de utilizar el concepto de Transformación Organizacional y, en su lugar, utilizar el de Evolución Organizacional.

Parece un cambio sutil, pero creo que refleja un cambio radical en aquello que lo sustenta. Lo que me parece más importante que motiva esta diferenciación es un cambio en el para qué de estas iniciativas ágiles; que por estos días se están dando a diestra y siniestra.

Te propongo conversarlo mediante ejemplos más concretos. Y antes de eso, analizar el significado de cada uno de estos dos conceptos.

Transformación

La palabra transformación viene del latín transformatio y significa "acción o efecto de cambiar de una forma a otra". Si lo desagregamos, entonces, encontramos el prefijo trans- (de un lado a otro), el concepto forma (figura, imagen) y el sufijo -ción (acción y efecto).

Transformación significa el resultado de un proceso de cambio de forma. Sucede cuando una cosa, hecho o idea es convertida en otra.

Y aquí hay algunas ideas que me inquietan:

  1. Siento la transformación como algo superficial. Algo que hace referencia al cambio de forma o imagen; y no necesariamente de núcleo o esencia.
  2. Siento la transformación como un proceso o iniciativa de tiempo determinado, que tiene un comienzo y un fin. Termina.
  3. Siento en la transformación un destino marcado anticipadamente, con el simple hecho de declarar ese resultado o forma buscada, ese lugar hacia el cual queremos transformarnos.
  4. Siento que la transformación es un proceso lineal, que va de un lado al otro, directamente y sin idas y vueltas, sin feedback loops.

Y todo esto, lo siento limitante.

Por otro lado...

Evolución

La palabra evolución viene del latín evolutio, del verbo evolvere. Derivada del prefijo ex- (echar hacia afuera) y el verbo volvere (dar vueltas, doblar, girar). Justos, definen la acción de "dar vueltas hacia afuera" en el sentido de expandirse, desenvolverse.

La evolución es una consecución infinita de transformaciones graduales que permiten a algo volverse otro algo más complejo, y repetir, y repetir.

Y en este contexto:

  1. Siento la evolución como algo profundo. Con consecuencias en la forma o imagen; sustentadas en una evolución de aquello que subyace a estas.
  2. Siento la evolución como un proceso continuo en el tiempo, indeterminado, que no tiene fin. Continúa.
  3. Siento en la evolución la ausencia de un destino marcado anticipadamente. Una deriva emergente.
  4. Siento que la evolución es un proceso no lineal, que va y viene, tiene idas y vueltas. Tiene retroalimentación del entorno y se adapta constantemente.

En resumen

Cuando acompaño a una organización a transformarse, la acompaño a ser esa forma que quiere ser. Una transformación hacia la agilidad acompaña a una organización a ser ágil. Termina cuando esa organización es ágil.

Cuando acompaño a una organización a evolucionar, la acompaño a desafiar sus formas y buscar nuevas formas más complejas, continuamente. Una evolución hacia la agilidad no tiene sentido en sí misma, la agilidad es un punto intermedio, un medio para algo más. Y cuando ese algo más se logra, la organización ya aprendió a evolucionar, y lo seguirá haciendo más allá de la agilidad.


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